El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) anunció que impulsará una serie de paros regionales para reclamar mejoras salariales y laborales, con el objetivo de avanzar hacia una huelga nacional antes de fin de año. La definición fue comunicada durante un acto realizado en el predio de ATE Rosario, donde dirigentes sindicales plantearon la necesidad de coordinar los reclamos de distintos sectores frente a la situación económica y laboral.
La organización sindical señaló que busca articular una agenda común en torno al Salario Mínimo Vital y Móvil, el desendeudamiento de las familias y la defensa de las universidades y la salud pública. Según expresaron sus dirigentes, la estrategia contempla la realización de plenarios en distintos territorios para organizar medidas de fuerza regionales que posteriormente puedan confluir en un paro de alcance nacional.
El secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de Rosario (SOEAR), Marco Pozzi, destacó la participación de dirigentes nacionales en la actividad y sostuvo que el frente busca “federalizar la construcción del FreSU”. En ese sentido, planteó la necesidad de iniciar un paro regional en Rosario y afirmó: “Antes de fin de año va a llegar ese paro nacional”.
Por su parte, la secretaria general de ATE Rosario, Lorena Almirón, sostuvo que el espacio sindical pretende “ampliar y amplificar la unidad de acción”. La dirigente convocó a desarrollar “en cada territorio, plenarios de trabajadoras y trabajadores para organizar un plan de acción e ir a un gran paro regional”, al tiempo que cuestionó las políticas implementadas por el Gobierno nacional.
Reclamo por un salario mínimo de $3 millones
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, ratificó durante el encuentro el reclamo por un ingreso mínimo de $3 millones. “Desde Rosario convocamos a profundizar la lucha hasta alcanzar los 3 millones de pesos de ingreso mínimo para vivir con dignidad”, expresó. Además, consideró que existen motivos para avanzar hacia una huelga general y vinculó esa posibilidad con el escenario social y económico actual.

La cifra planteada por el FreSU se basa en una medición propia difundida la semana pasada, según la cual los trabajadores necesitaban en julio un Salario Mínimo Vital y Móvil de $3.065.161 para cubrir nueve necesidades consideradas esenciales. El cálculo fue presentado durante una conferencia realizada frente al Palacio Pizzurno, en el marco de una protesta de la federación docente universitaria Conadu por el financiamiento de las universidades públicas.
La secretaria gremial de Conadu, Beatriz Introcaso, señaló que los trabajadores docentes universitarios se encuentran “muy lejos” del monto reclamado como salario mínimo vital y móvil. La dirigente afirmó que el sector continuará reclamando por una recomposición salarial y por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
En la misma actividad, el secretario general de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), Pablo Biró, sostuvo que los trabajadores atraviesan un escenario de conflicto con el Gobierno nacional. “Las marchas se van a transformar en paro”, afirmó, al defender la necesidad de profundizar las medidas de fuerza y cuestionar distintas políticas oficiales relacionadas con los trabajadores, jubilados y personas con discapacidad.
Desde la Federación Aceitera y Desmotadora, el secretario gremial Ezequiel Roldán también respaldó la convocatoria y puso el foco en la pérdida del poder adquisitivo. “Vamos a defender el salario y vamos a defender a quienes están endeudados para poder comer o para pagar los servicios”, sostuvo. En esa línea, consideró que los reclamos deberían avanzar hasta alcanzar “un paro por tiempo indeterminado”.
La secretaria general de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (Fesprosa), María Fernanda Boriotti, afirmó que el FreSU surgió como una respuesta frente a lo que definió como un “ataque constante del gobierno nacional”. También recordó que durante el Plenario del 1° de Mayo se elaboró una plataforma común y se estableció la decisión de acompañar las distintas luchas sindicales, incluyendo la posibilidad de realizar medidas de fuerza.

El FreSU había aprobado el 1° de Mayo, durante su Primer Plenario de Delegadas y Delegados, el denominado Programa Unidad, Lucha y Rebeldía para Recuperar la Patria. En ese documento reivindicó el derecho al trabajo y a un Salario Mínimo Vital y Móvil en los términos establecidos por el artículo 14 bis de la Constitución Nacional y el artículo 116 de la Ley de Contrato de Trabajo, con el objetivo de cubrir alimentación, vivienda, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte, esparcimiento, vacaciones y previsión.
Por último, el secretario general de Trabajadores Fluviales, Mariano Moreno, sostuvo que la situación atraviesa a distintos sectores de la economía. “No hay una sola actividad del país donde las y los trabajadores no estemos pasando por uno de nuestros peores momentos”, afirmó, y atribuyó ese escenario a las políticas del Gobierno nacional. De esta manera, el FreSU busca consolidar una estrategia de coordinación sindical territorial que, según sus dirigentes, permita avanzar desde los paros regionales hacia una medida de fuerza nacional antes de finalizar 2026.