La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) realizará este jueves 20 de agosto una movilización al Ministerio de Economía para reclamar medidas frente al creciente endeudamiento de las familias trabajadoras. La protesta comenzará a las 14 y tendrá como eje el pedido de un programa estatal de desendeudamiento, ante lo que el gremio considera un agravamiento de la situación económica de los hogares.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, afirmó que “los números son dramáticos” y sostuvo que “más de 20 millones de personas, casi la mitad del país, están endeudadas”. Según planteó, el nivel alcanzado por el endeudamiento requiere una respuesta de carácter público y no puede ser considerado únicamente como una cuestión individual entre quienes toman créditos y las entidades que los otorgan.
En ese sentido, el dirigente reclamó la implementación de un programa de desendeudamiento de los hogares. “Tiene que ser urgente. Se necesita tener opciones reales de pago”, expresó Aguiar, quien cuestionó las condiciones de algunos créditos y afirmó que “los créditos tomados han sido usurarios y, en la mayoría de los casos, no se pueden cancelar, son impagables”.
Aguiar también cuestionó el argumento de que el endeudamiento constituye una decisión individual. “Es mentira que, como dijeron Milei y Caputo, se trate de una decisión individual o de un asunto entre privados”, sostuvo. Para el titular de ATE, cuando la situación alcanza a millones de personas se transforma en un problema de carácter social que requiere la intervención del Estado.
Otro de los puntos planteados por el sindicato está relacionado con la regulación del sistema financiero. Aguiar señaló que la desregulación impulsada por el Gobierno a partir del Decreto 70/2023 habría favorecido condiciones que consideró abusivas por parte de bancos, financieras, mutuales y billeteras virtuales. Según afirmó, algunas entidades no bancarias aplican intereses que alcanzan el 700% y que, en numerosos casos, superan el 1.300%.
El dirigente sindical sostuvo además que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) cuenta con herramientas para intervenir sobre el costo del financiamiento. “El Gobierno tiene herramientas y se niega a utilizarlas en favor de la gente”, afirmó, y señaló que el organismo podría establecer límites para las tasas de interés y los punitorios, además de reforzar los requisitos y la transparencia exigidos a los proveedores no financieros de crédito.
“Frente a semejante proceso de endeudamiento, ha incurrido en un abandono de persona, el Gobierno ha dejado a la deriva a toda la ciudadanía”, manifestó Aguiar. Desde ATE sostienen que la movilización busca instalar el problema del endeudamiento familiar en la agenda política y reclamar medidas que permitan reducir el peso de las obligaciones financieras sobre los ingresos de los trabajadores.
El gremio difundió además los resultados de una encuesta realizada entre empleados públicos de distintas partes del país. Según ese relevamiento, el 87% de los trabajadores estatales consultados tiene deudas vigentes, mientras que dentro de ese grupo el 73% mantiene obligaciones con varias entidades financieras o prestamistas de manera simultánea.
La encuesta también indagó sobre el destino del dinero solicitado mediante créditos. El 40% de los trabajadores consultados señaló que utiliza esos recursos para afrontar urgencias médicas, gastos educativos, alquileres o expensas, mientras que otro 37% indicó que los destina a cancelar otras deudas o a cubrir gastos vinculados con alimentación y vestimenta.

El relevamiento de ATE incluyó además preguntas relacionadas con el impacto del endeudamiento sobre el bienestar emocional. El 85,4% de los estatales encuestados manifestó haber experimentado un deterioro de su salud mental durante el último año. Entre las principales situaciones mencionadas aparecieron la ansiedad, con 19,5%; la angustia y el agotamiento, con 17%; el desánimo, con 16%; y el insomnio, con 15%.
El planteo sindical se desarrolla en un escenario de incremento de la morosidad de los créditos destinados a las familias. Según el último Informe sobre Bancos del BCRA, citado por ATE, la morosidad de los créditos familiares alcanzó el 12,8% en mayo, casi el triple del registro de un año antes y el nivel más elevado desde 2001. El organismo señaló además que el aumento estuvo impulsado por los préstamos personales y las tarjetas de crédito, mientras que la mora en billeteras virtuales y entidades no bancarias llegó al 32% de sus carteras de préstamos, con especial impacto entre los jóvenes de 18 a 35 años.