El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, recibió a trabajadores y delegados despedidos de GPS (Global Protection Service), una empresa tercerizada que presta servicios para Aerolíneas Argentinas, y acordó avanzar con acciones conjuntas para reclamar su reincorporación. El encuentro se realizó en la sede nacional del sindicato y estuvo centrado en la situación laboral de los trabajadores cesanteados.
Según informó ATE, los despidos se produjeron luego de reclamos relacionados con las condiciones laborales dentro de la empresa. El gremio sostuvo que entre los trabajadores desvinculados hay empleados con más de 15 años de antigüedad y cuestionó que, en algunos casos, las notificaciones de las cesantías se hayan realizado mediante mensajes de WhatsApp enviados por la patronal.
Aguiar calificó las desvinculaciones como un intento de afectar la representación sindical y vinculó el conflicto con la situación de Aerolíneas Argentinas. “Estos son despidos que no podemos dejar pasar porque es un intento claro de debilitar la representación sindical con el objetivo de garantizar el vaciamiento de una empresa insignia como es Aerolíneas Argentinas”, afirmó el dirigente.
El titular de ATE Nacional agregó que el sindicato considera que las medidas afectan al movimiento obrero en el contexto de las políticas económicas del Gobierno nacional. “Se trata de un ataque directo al movimiento obrero como el único actor capaz de resistir la implementación del programa económico de ajuste de Milei”, sostuvo Aguiar tras la reunión mantenida con Luciano Corradi, uno de los trabajadores despedidos.
Durante el encuentro, las partes acordaron coordinar medidas para reclamar por la situación de los empleados y, particularmente, por los derechos vinculados con la representación gremial. “Hemos acordado que vamos a llevar adelante en los próximos días acciones conjuntas para que sean respetadas las tutelas sindicales de los delegados y todos los derechos laborales de los trabajadores en el sector”, detalló el secretario general de ATE.
Los trabajadores también expusieron los reclamos que venían planteando ante la empresa por las condiciones en las que desarrollan sus tareas. Entre las principales demandas mencionaron el hacinamiento en algunos aeropuertos, donde, según señalaron, más de 650 empleados llegan a compartir una sala de descanso cuya capacidad prevista sería de unas 50 personas.

A ese planteo se suma el reclamo por la provisión de equipamiento adecuado para quienes realizan tareas a la intemperie. Desde el sector de trabajadores despedidos sostienen que las condiciones laborales fueron uno de los motivos que impulsaron los reclamos ante la empresa y que las desvinculaciones se produjeron en ese contexto.
GPS (Global Protection Service) presta servicios operativos y de asistencia en tierra para Aerolíneas Argentinas en distintas terminales aeroportuarias del país. Entre las tareas desarrolladas por sus trabajadores se encuentran la carga y descarga de equipaje, el control de cargas, la asistencia a pasajeros y tareas de seguridad aeroportuaria en pista y otros sectores. ATE anticipó que continuará coordinando acciones con los trabajadores afectados para reclamar la reincorporación y el respeto de sus derechos laborales.