El Movimiento Vecinal por Bariloche confirmó su intención de participar en las elecciones de convencionales municipales previstas para el 1 de noviembre, en el marco del proceso de reforma de la Carta Orgánica de San Carlos de Bariloche. La fuerza vecinalista plantea como ejes de su propuesta la defensa del patrimonio público, la protección de los recursos naturales y una planificación urbana que priorice el interés comunitario.
La agrupación, que ha participado en distintos procesos electorales municipales, sostiene una agenda vinculada con la preservación de los bienes comunes y cuestiona el avance de iniciativas privadas sobre tierras de dominio público. En ese sentido, sus referentes plantean que la discusión sobre la actualización de las normas que rigen la ciudad debe contemplar mecanismos que garanticen una protección estricta del patrimonio estatal.
Uno de los principales puntos de preocupación del espacio es la situación del Cerro Catedral, donde denunció la existencia de proyectos de loteos privados y complejos hoteleros que, según sostiene, podrían avanzar sobre aproximadamente 80 hectáreas de tierras públicas en el área de montaña. Desde el movimiento advierten que cualquier modificación en el uso de esos terrenos debe ser analizada bajo criterios ambientales y de preservación del patrimonio comunal.
La fuerza vecinalista también expresó cuestionamientos respecto del impacto que podrían generar nuevos desarrollos inmobiliarios sobre los ecosistemas de la cordillera. En ese marco, sostiene que la planificación urbana debe contemplar los límites ambientales de Bariloche y evitar que los intereses particulares condicionen el destino de espacios que considera estratégicos para el conjunto de la comunidad.
Entre sus planteos para la reforma de la Carta Orgánica, el Movimiento Vecinal por Bariloche propone fortalecer las normas destinadas a preservar las tierras pertenecientes al Estado y establecer mayores garantías frente a eventuales procesos de privatización o cambios de uso. La agrupación busca además consolidarse como un espacio de participación para vecinos y sectores que mantienen una posición crítica frente a las estructuras de la política partidaria tradicional.
Con la mirada puesta en las elecciones de convencionales del 1 de noviembre, el Movimiento Vecinal por Bariloche comenzó a plantear su participación en el proceso de reforma institucional de la ciudad. La propuesta apunta a llevar al debate constituyente una agenda centrada en la defensa del patrimonio público, los recursos naturales, el ordenamiento territorial y el carácter comunitario de los bienes de la cordillera.