La situación financiera y operativa del Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios volvió a instalarse en la agenda parlamentaria durante una reunión de la Comisión de Análisis y Seguimiento del Cumplimiento de Normas Tributarias y Previsionales de la Cámara de Diputados de la Nación. Representantes del Consejo Nacional de Bomberos y de distintas federaciones provinciales expusieron ante los legisladores para plantear las principales problemáticas que atraviesa el sector y reclamar el cumplimiento de los mecanismos de financiamiento previstos por la Ley 25.054.
Durante el encuentro, los dirigentes remarcaron la importancia estratégica que tienen los cuerpos de bomberos voluntarios en todo el territorio nacional, especialmente frente al aumento de emergencias vinculadas a fenómenos climáticos extremos, incendios forestales, inundaciones y otros eventos que demandan una respuesta permanente. Además, insistieron en la necesidad de garantizar recursos estables para sostener el funcionamiento de una estructura que presta servicio las 24 horas del día durante todo el año.

El primero en tomar la palabra fue Carlos Milanesi, presidente del Consejo de Federaciones de Bomberos de la República Argentina, quien destacó la trayectoria histórica de la institución y recordó que el sistema se encuentra próximo a cumplir 142 años de existencia. “Estamos en vísperas de cumplir 142 años” y se trata de “una institución de raíz comunitaria, es decir, de una institución que se caracteriza por hacer de abajo hacia arriba”, expresó.
Milanesi subrayó además que el origen de los cuarteles de bomberos voluntarios estuvo siempre ligado a la organización de las propias comunidades. “Históricamente no fue el Estado el que designa la creación de los cuarteles, sino que es la propia comunidad la que forma las primeras asociaciones”, sostuvo. En ese sentido, remarcó que el servicio se presta de manera permanente y que su principal característica es el compromiso voluntario de miles de hombres y mujeres en todo el país.
Al referirse al contexto actual, el dirigente alertó sobre los desafíos que plantea el cambio climático y la creciente frecuencia de catástrofes naturales. “Permanentemente estamos frente a catástrofes y siniestros que esta institución tiende a cubrir”, afirmó. Asimismo, precisó que el Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios está integrado por el Consejo Nacional, 29 federaciones, 1.270 cuarteles y aproximadamente 65.000 integrantes distribuidos en todo el territorio argentino.

Posteriormente expuso Ariel Vicario, vicepresidente de la Federación de Bomberos Voluntarios de la Provincia de Córdoba, quien puso el foco en el esquema de financiamiento establecido por la Ley 25.054. Según explicó, el fondo previsto en el artículo 13 de esa normativa ha sido fundamental para el crecimiento sostenido de las instituciones y para fortalecer la articulación con las comunidades donde desarrollan sus tareas.
Vicario sostuvo que los recursos provenientes del Estado nacional deben distribuirse respetando estrictamente lo que establece la legislación vigente. “Necesitamos reconocimiento, acompañamiento y que se dé previsibilidad a este sistema de asistencia financiera que durante casi 25 años se ha venido desarrollando y ha dado importantes resultados”, manifestó al dirigirse a los integrantes de la comisión parlamentaria.

En la misma línea se expresó Osvaldo Lori, representante de la Federación de Bomberos Voluntarios de la Provincia de Buenos Aires, quien remarcó la importancia de los subsidios para sostener el funcionamiento de las asociaciones. “Se necesitan de los fondos para el sostenimiento a lo largo y a lo ancho del país de estas instituciones, que han tomado una responsabilidad que es, nada más ni nada menos, que la misión de salvar vidas y bienes”, afirmó.
Lori también transmitió la preocupación existente entre los cuarteles bonaerenses por las demoras y la incertidumbre que suelen registrarse en torno a la distribución de los recursos. “Existe mucha preocupación de parte de las asociaciones que componen esta Federación respecto al tema del subsidio. Es un tema que, año tras año, el Sistema Nacional tiene que estar preocupado y ocupado en algo que debería ser un poco más ágil y más previsible”, advirtió.

Por su parte, Daniel Vicente, secretario general del Consejo Nacional de Bomberos, describió las dificultades que enfrentan las instituciones para incorporar equipamiento de última generación. Desde su experiencia como “histórico bombero”, señaló que muchas veces los cuerpos deben recurrir a proveedores internacionales debido a la falta de equipamiento certificado disponible en el mercado local, lo que genera complicaciones administrativas y financieras.
“En el país todavía no hemos logrado tener equipamiento certificado de última generación. Entonces tenemos que tocar timbre en el exterior. Y empezamos a tener una serie de inconvenientes en poder hacer esas compras”, explicó Vicente. Asimismo, pidió a los legisladores que se restablezcan mecanismos que permitan concretar pagos anticipados para la adquisición de materiales y herramientas especializadas, tal como ocurría hasta diciembre de 2023.

Finalmente, Ariel Alejo, presidente de la Federación Pampeana de Bomberos Voluntarios, planteó que uno de los principales problemas del sistema no radica únicamente en los pagos, sino en la distribución de los fondos contemplados por la Ley 25.054. Explicó que una parte de los recursos se destina al funcionamiento cotidiano de los cuarteles y otra a la capacitación, un aspecto que consideró fundamental para el desarrollo institucional. “Hoy se ha pagado funcionamiento, pero es muy difícil estar presente con las capacitaciones, tanto a nivel provincial como nacional. La capacitación es el fuerte de cada una de las instituciones”, concluyó.

















