La Cámara de Diputados de la Nación aprobó una readecuación del Régimen de Subsidios a los Consumos Residenciales de Gas Natural en Zonas Frías, en una decisión que vuelve a poner en el centro de la discusión el alcance de la asistencia estatal en regiones de bajas temperaturas y alto consumo energético. La medida, que obtuvo media sanción, será girada al Senado y reabre el debate sobre el esquema de subsidios, el criterio de focalización y el impacto en millones de hogares del país.
La iniciativa sobre Zonas Frías se convirtió en el eje más sensible de la sesión especial, al modificar parámetros centrales del sistema vigente de subsidios al gas natural. Con 132 votos afirmativos, 105 negativos y 4 abstenciones, la Cámara baja avaló una reformulación que introduce criterios socioeconómicos para la asignación del beneficio en las áreas ampliadas del régimen, en medio de fuertes cruces entre oficialismo y oposición por su alcance social y territorial.
“Con este proyecto, estamos construyendo otro camino basado en el equilibrio fiscal, la inversión privada, con reglas claras, un sistema energético sostenible y en subsidios focalizados", afirmó el diputado Facundo Correa Llano (LLA), miembro informante del dictamen de mayoría. En ese sentido, agregó: “Focalizar no es ajustar, es garantizar que la ayuda llegue a quienes más lo necesitan, los hogares vulnerables”.
El legislador también precisó que la reforma “no elimina el régimen de zona fría, corrige la expansión irresponsable que se dio en 2021”, al tiempo que destacó la incorporación de criterios socioeconómicos para las zonas ampliadas. “La diferencia es muy simple: antes, se subsidiaba indiscriminadamente, hoy, se subsidia a los que realmente lo necesitan”, sostuvo durante su intervención en el recinto.

Desde la oposición, el diputado Juan Pablo Luque (UxP), miembro informante por el dictamen de minoría, advirtió que la modificación implica “un retroceso al federalismo”, al señalar que “las provincias productoras de energía y gas serán las más perjudicadas con este proyecto de ley”. En la misma línea, otros legisladores cuestionaron el impacto distributivo de la medida y su efecto sobre los usuarios residenciales.
El diputado Nicolás Massot (EF) consideró que “no parece razonable que, si hablamos de subsidios asociados al frío o la temperatura, no haya un criterio para graduar el precio asociado a la temperatura”. En ese marco, calificó la iniciativa como “una oportunidad desperdiciada para darle a esto una salida más justa”, y anticipó dificultades para acompañar la propuesta oficial.
Desde el Frente de Izquierda, el diputado Néstor Pitrola (FIT) cuestionó con dureza el alcance de la reforma al plantear: “¿Cómo vamos a votar para atacar el bolsillo de 3.400.000 familias a las que le van a sacar un subsidio?”. En ese sentido, advirtió que la medida podría impactar tanto en hogares como en pequeñas y medianas empresas, con riesgo de cierres en sectores productivos.
La votación del régimen de Zonas Frías se enmarca en un reordenamiento más amplio de la política legislativa en materia energética y de subsidios, que atraviesa una discusión de fondo sobre el rol del Estado en la asignación de recursos y la sostenibilidad fiscal del sistema. La media sanción obtenida abre ahora una nueva etapa de debate en el Senado.
Proyecto de Ley hojarasca
En paralelo, la Cámara de Diputados también avanzó con el tratamiento del proyecto conocido como “Ley Hojarasca”, impulsado por el Poder Ejecutivo, que propone la derogación de legislación considerada obsoleta dentro del ordenamiento jurídico nacional.

La iniciativa obtuvo 138 votos positivos, 96 negativos y 9 abstenciones, en una votación que reflejó la polarización del recinto respecto de la política de desregulación normativa impulsada por el oficialismo.
Durante el debate, el diputado Nicolás Mayoraz (LLA) defendió el dictamen de mayoría al sostener que “se trata de un cambio de paradigma: Cambiar el paradigma del Estado omnipresente, de que todo y para todo necesita autorización del Estado". En ese marco, añadió: “Queremos devolverles la libertad a los argentinos”.
En la misma línea, el legislador Joaquín Ojeda destacó “la importancia de la desregulación”, al afirmar que, en un contexto de “inflación legislativa”, resulta necesario “eliminar las leyes que sobran o todo aquello que obstruye”.
Las críticas surgieron desde distintos bloques opositores. Nicolás Trotta (UxP) cuestionó el tratamiento del proyecto al considerar que “estamos frente a un tratamiento tramposo, a ciegas, que implica una cortina de humo”, al advertir que podrían derogarse normas vinculadas a áreas sensibles como salud, cultura y producción.
Por su parte, Pablo Farías (Provincias Unidas) anticipó su voto negativo y señaló que el dictamen alternativo incluía incluso la eliminación de “la ley de las credenciales de libre circulación de los legisladores nacionales”, al considerar que “es un privilegio y parece que no es hojarasca”.
En tanto, Juan Fernando Brügge (Provincias Unidas) sostuvo que el proyecto “peca de no ser participativo y no hay un estudio técnico profundo de la viabilidad o no de la derogación de las leyes que se hacen mención”.
Desde el Frente de Izquierda, Myriam Bregman cuestionó la agenda parlamentaria al afirmar que “se reúne la Cámara de Diputados con todas las urgencias que hay hoy a debatir durante horas esto que es inocuo”. Además, sostuvo que el debate funciona como distracción frente a la situación social: “Esto no es hojarasca, esto es una nueva entrega de soberanía y no puede ser aprobada”.
En otro tramo de la sesión, se sancionaron diez proyectos de ley que incluyen la aprobación de siete tratados internacionales, dos convenios y un acuerdo marco, orientados a fortalecer la cooperación jurídica y la inserción internacional del país, según destacó la diputada Juliana Santillán Juárez Brahim (LLA).

Finalmente, el cuerpo legislativo aprobó por unanimidad el reconocimiento al Brigadier Jorge Francisco Martínez por su actuación en la Guerra del Atlántico Sur, mediante la entrega de la medalla “La Nación Argentina al Valor en Combate”, en un cierre de sesión marcado por el contraste entre los debates estructurales y los homenajes institucionales.

















