Tras la conformación de la Comisión de Salud en una reunión plenaria se debatió la propuesta del Poder Ejecutivo. Para explicarla fue invitada la directora nacional de Abordaje Integral de Salud Mental.
La Comisión de Salud del Senado de la Nación quedó constituida este miércoles, pasadas las 16 horas, en el Salón Azul del Palacio Legislativo. Sus integrantes designaron presidente a la senadora Ivana Arrascaeta (LLA), y como vicepresidente al senador Carlos Arce (Frente Renovador de la Concordia Social). Asimismo, se resolvió que la mencionada comisión se reúna para trabajar los días martes a las 14 horas.
A continuación tuvo lugar la reunión plenaria de dicha comisión en conjunto con la de Legislación General, presidida por la senadora Nadia Márquez (LLA), para debatir el proyecto sobre modificaciones a la Ley de Salud Mental N.º 26.657, enviada por el Poder Ejecutivo Nacional (PEN). Para esto, fue invitada a exponer la Dra. Liliana González, directora nacional de Abordaje Integral de Salud Mental del Ministerio de Salud de la Nación.
La funcionaria comenzó su alocución con una declaración que da cuenta del objetivo del proyecto en cuestión: "Después de 15 años de sancionada la Ley de Salud Mental, podemos concluir que, de esta forma como está planteada, no funciona adecuadamente". Para ampliar, González dijo que resulta necesario hacer algunos cambios para tratar de evitar los casos trágicos de homicidios, agresiones a terceros, suicidios, etc. "Los mismos tienen que ver fundamentalmente con la práctica clínica y de lo que se trata es de facilitar el acceso, sin vulnerar los derechos del paciente", expresó la profesional.
El texto introduce un cambio en las situaciones de internación, propone que en la conformación del equipo interdisciplinario debe ser requisito que lo integre un médico psiquiatra, quien no puede estar excluido de esta decisión. "No se trata de desplazar a profesionales, sino que cada uno ocupe su lugar, y no como el psiquiatra que actualmente ha sido desplazado", remarcó la expositora.
También se propone el reemplazo del concepto de "riesgo cierto e inminente", para permitir las internaciones involuntarias, que actualmente se contemplan en casos extremos. "Muchos profesionales prefirieron no internar y hubo situaciones muy graves, como el caso de Chano, o el caso Roldán, y otros casos donde hubo muertes innecesarias", graficó González.
Entre algunos otros puntos a modificar se propone que el consumo problemático de sustancias se integre formalmente a las políticas de salud mental, la ampliación de la red ante la falta de camas y el presupuesto nacional en el área de Salud Mental. La funcionaria invitada llevó placas para ilustrar el plan propuesto y respondió preguntas de los senadores integrantes de las comisiones. Estuvo acompañada por Hernán Rizzuti, de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas (SEDRONAR) quién también brindó su testimonio sobre la problemática.
Para finalizar, la presidente de la Comisión de Salud, Ivana Arrascaeta, dispuso un cuarto intermedio y solicitó a los miembros de las comisiones que propongan expositores para continuar con el debate.
Nadia Márquez: “Empezamos a debatir una ley para a dar respuestas reales a las familias en salud mental”
La presidente de la Comisión de Legislación General del Senado, Nadia Márquez, encabezó el inicio del debate del proyecto enviado por el Ejecutivo de modificación de la Ley de Salud Mental, en un plenario conjunto con la Comisión de Salud, marcando el comienzo de una discusión largamente esperada por miles de familias argentinas.

“Estamos dando un paso fundamental. Este debate responde a una realidad que vemos todos los días: familias que no encuentran respuestas en la ley actual. Queremos una normativa que acompañe, que intervenga a tiempo y que no abandone”, expresó la senadora neuquina.
Uno de los cambios centrales del proyecto es la modificación del criterio de intervención. En ese sentido, la directora nacional de Abordaje Integral de Salud Mental, Liliana González, explicó: “Proponemos reemplazar el término ‘riesgo cierto inminente’ por la categoría ‘situación de riesgo grave de daño para la vida o la integridad psicofísica de la persona o de terceros’”.
Márquez destacó la relevancia de este cambio: “No es un maquillaje ni un cambio de palabras, es un cambio de paradigma. No podemos seguir esperando a que el daño sea inminente. Cuando llegamos a ese punto, muchas veces ya es tarde”.
La funcionaria nacional también subrayó que la iniciativa surge de un proceso de escucha: “Hemos escuchado muchísimo en estos años y, a partir de esa experiencia, pensamos cambios que tienen que ver con cómo abordar clínicamente al paciente”.
En esa línea, Márquez remarcó el rol de las palabras en la política pública: “Las palabras tienen poder porque definen. No es lo mismo hablar de ‘consumo social’ que de uso, abuso o adicción. Estamos hablando de enfermedades, y la ley debe reflejarlo con claridad”.
Asimismo, la senadora Márquez puso el foco en la necesidad de anticiparse: “Valoro que el proyecto no se quede en la foto del presente, sino que contemple los antecedentes y la evolución previsible de la persona. Actuar a tiempo en salud mental no es una opción, es una necesidad”.
Durante su intervención, también advirtió sobre las dificultades actuales: “Hoy las familias no saben qué hacer. Lograr una internación involuntaria es extremadamente complejo, tanto por los requisitos como por los costos. La demanda existe, lo que falta es una respuesta”.
Finalmente, Márquez dejó un mensaje a la sociedad: “Nadie debe avergonzarse de pedir ayuda. Así como acudimos a un médico ante una lesión física debemos hacerlo cuando nuestra salud mental lo necesita. Con esta reforma, queremos que acceder a esa ayuda sea más fácil y sin obstáculos”.
El proyecto continuará su tratamiento en comisión con el objetivo de avanzar hacia una ley actualizada, que responda a las necesidades reales de los argentinos y coloque a la salud mental como una verdadera política de Estado.

















