A 50 años del golpe de Estado genocida y en un contexto de un gobierno que oscila entre discursos reivindicatorios de la dictadura y llamados a la «reconciliación», la convocatoria encabezada por organismos de derechos humanos, centrales sindicales, organizaciones sociales, políticas y estudiantiles para reivindicar la lucha de los desaparecidos se expresó en todos los rincones de Argentina.
Desde la inmensa columna formada por las dos CTA y sus organizaciones de base, el secretario general de la CTA Autónoma, Hugo Godoy, celebró la convocatoria: «Con mucha emoción y muy orgulloso de nuestro pueblo argentino. Así como en esta avenida de Mayo ya está repleta, anoche también la Plaza de Mayo estaba repleta en la vigilia. Igual que en el Gran Buenos Aires, en La Plata, en La Matanza, San Lanús, en José C. Paz y en infinidad de acciones en el día de ayer preparatorias de esta movilización. Lo mismo me dicen los compañeros y compañeras de Córdoba, de Tucumán, de La Rioja, de La Pampa: estallan las plazas de todo el país».

En cuanto al presente, «Cachorro» destacó el contraste de un gobierno neofascista con un pueblo que reclama «Memoria, Verdad y Justicia. Estos son los pilares para construir una sociedad diferente a la que nos quiere imponer Javier Milei. Por eso, muy prontito lo vamos a echar, porque este pueblo no se resigna. 30.000 compañeros y compañeras desaparecidos están presentes, las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo nos empujan, nos alientan, y esa memoria que es vida permanente nos llevará a la victoria, no tengo ninguna duda».
La columna de las CTA también estuvo integrada por más de 70 delegados y delegadas internacionales de sindicatos y centrales de Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Perú, Costa Rica, Honduras, República Dominicana, Italia, Francia, Alemania, Bélgica, España, Galicia, Bélgica, País Vasco, Portugal y Australia.

Igualmente conmovido se expresó el secretario general adjunto de la Central y dirigente de AAPM, Ricardo Peidro: «Esta época tan emblemática, cuando el fascismo negacionista pretende avanzar para la impunidad de los crímenes de la dictadura, el pueblo está demostrando que hay límites. ¡No pasarán! Estos 50 años no en clave pasada, sino de presente y de futuro. Nos impulsan las Madres, nos impulsan las Abuelas, pero fundamentalmente los sueños revolucionarios de nuestros compañeros y compañeras desaparecidos».
Las consecuencias de aquel terrorismo de Estado fueron brutales para el cuerpo social argentino y persisten en la memoria colectiva. La dictadura cívico-militar-eclesial instaurada el 24 de marzo de 1976 dejó un saldo de 30.000 desaparecidos, con cientos de centros clandestinos de detención y la sistemática apropiación de niños y niñas, cuya identidad fue usurpada, además del exilio forzado de cerca de un millón de argentinos.

Adolfo Barja, Secretario de Derechos Humanos de la CTA definió el 24 de marzo «como un día de reflexión, un día para hablar con la juventud porque tienen que saber qué es lo que ha pasado». El dirigente portuario destacó «la identidad trabajadora de la mayoría de los detenidos desaparecidos. Para enfrentar a este gobierno de las corporaciones hay que reivindicar a todo los compañeros y compañeras que muchos hicieron resistencia estando acá».
En este sentido, la secretaria de Seguridad Social de CTA, Olivia Ruiz, desmintió: «No es cierto que la memoria se va desgranando» —aseguró—. «Tenemos tantas luchas por encarar, tan diversas, que este 24 de marzo, este lugar y este momento histórico es importantísimo por la unidad que hoy vemos en estas calles. Por la necesidad de homogeneizar la lucha de la clase trabajadora, y creo que estamos en un momento bisagra que, en el marco de una situación de quiebre del gobierno nacional, podemos pensar que a partir de ahora vamos a fortalecer las luchas».

Por su parte, Matías Fachal, dirigente de Judiciales y Secretario de Discapacidad de CTA, también resaltó el espíritu de la movilización «que renueva las esperanzas y que, aún en estos tiempos oscuros con este gobierno con prácticas fascistas de Karina y Javier Milei, apologista de la dictadura y negacionista del genocidio, es un mensaje muy claro el que estamos dando. Los 30.000 compañeros y compañeras detenidos desaparecidos luchaban justamente para impedir la instauración de este modelo político y económico. Esa es la misma lucha que estamos dando hoy».
Este plan sistemático de aniquilamiento no solo buscó exterminar a la militancia política, sindical y social, sino que llevó al país a una guerra con Inglaterra, impuso un modelo económico que prioriza la valorización financiera y destruye trabajo productivo, profundizando la desigualdad, y endeudó al país de manera fraudulenta, sentando las bases de la actual estructura de poder económico co-responsable de los jerarcas militares, que nunca fueron juzgados.

Omar Giuliani, dirigente de la Federación Nacional Territorial de la CTA, también resaltó «las sensaciones encontradas en estas marchas, porque si bien no olvidamos el horror más profundo de la historia de nuestro país, también nos encontramos en la esperanza más grande que significa reivindicar a nuestros 30.000 compañeras y compañeros detenidos desaparecidos».
En cuanto a las luchas del presente, el referente de FeNaT señaló: «Hoy venimos con alegría porque la lucha es alegría. Con la ternura y la esperanza de transformar la realidad y de enfrentar y vencer al fascismo del presente. Por eso hoy con nuestros pibes y nuestras pibas del territorio venimos a marchar a recordar, pero sobre todo a recordar que es necesario que la clase trabajadora esté organizada».
La herencia de la Dictadura en números
La deuda externa se multiplicó por 6, la inflación acumulada durante el 1976 a 1983 fue de 517%, aumento de la Pobreza del 4,4% en 1975 al 37,4% en 1983: Se estatizó la deuda privada de más de 70 grandes Empresas. Entre ellas el Grupo Macri, Techint, Fiat, Ford, City Bank, IBM, Banco Francés, etc, por monto de alrededor de 22 mil millones de Dólares. Casi la mitad de la de Deuda que genero la Dictadura.

En la misma línea, María José Cano, directora de Derechos Humanos de la Central, destacó las acciones que realizó la CTA en todo el país previas a la movilización. «Venimos a dar cuenta de que la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia sigue vigente y más que nunca», subrayó y destacó el logro de que «el Equipo de Antropología Forense haya identificado recientemente a 12 compañeros y compañeras en el predio del centro clandestino de detención La Perla, en Córdoba. Por eso, hoy como trabajadores y trabajadoras, es un orgullo poder levantar como un solo puño y decir Nunca Más».
Finalmente, la dirigenta de la Juventud de la CTA Joana Giménez aseguró: «Seguiremos en las calles exigiendo Memoria Verdad y Justicia. Por los y las 30 mil y por nuestras Juventudes de todo el continente. ¡Venceremos!».
En el plano institucional y social, aún con el histórico Juicio a las Juntas Militares de 1985, el plan de impunidad y olvido impulsado por los sectores que se beneficiaron, dejó al actual Estado de derecho condicionado y a un sistema institucional de democracia condicionada y, en términos efectivos, de muy baja intensidad, y con un pueblo que no encuentra espacios de representación de sus legítimos intereses.
ATE marchó a Plaza de Mayo a 50 años del inicio de la dictadura genocida
“El Gobierno dice ‘historia completa’, y a 50 años no hay nada que completar, nada que explicar. Es repudio absoluto a la dictadura genocida. Somos millones los trabajadores que salimos a las calles de todo el país para defender las políticas de derechos humanos”, indicó Rodolfo Aguiar desde Plaza de Mayo.

A 50 años del inicio de la última Dictadura Cívico Militar, marcando una de las épocas más oscuras en la historia de la Argentina, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) salió nuevamente a las calles de todo el país al grito de Memoria, Verdad y Justicia. A medio siglo del inicio de un plan sistemático llevado a cabo por la cúpula militar de esa época para imponer un modelo económico privatizador, desregulador y de exterminio de todo aquel que tuviera una opinión disidente, la conducción nacional del sindicato se movilizó a la emblemática Plaza de Mayo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
“El Gobierno dice ‘historia completa’, y a 50 años no hay nada que completar, nada que explicar. Es repudio absoluto a la dictadura genocida. Somos millones los trabajadores que salimos a las calles de todo el país para defender las políticas de derechos humanos”, señaló Rodolfo Aguiar, Secretario General de ATE Nacional.

En este marco, el dirigente agregó: “Milei llegó para darle continuidad y completar el proyecto iniciado por el Gobierno de facto. Ayer a sangre y fuego, y hoy con represión es que pretenden imponer un programa de desregulación y apertura de toda la economía, privatizaciones, endeudamiento extremo garantizando fuga de capitales, destrucción de toda la industria y empobrecimiento generalizado de toda la población”.
“En un escenario de una crisis económica profunda en donde todos los días se deterioran las condiciones de vida de la gente, ver al pueblo marchar con alegría en toda la argentina genera entusiasmo. Movilizamos masivamente para decir que no olvidamos, no perdonamos ni nos vamos a reconciliar jamás con los autores materiales e ideológicos de los crímenes atroces de la Dictadura Cívico Militar”, concluyó Aguiar.

Durante el Gobierno de facto que tuvo inicio el 24 de marzo de 1976 y se mantuvo a costa de la sangre del pueblo hasta 1983 hubo más de 30.000 detenidos desaparecidos; al menos 510 niñas y niños apropiados, privados de su identidad; 814 centros clandestinos de detención, 649 argentinos muertos en la inhumana Guerra de Malvinas; la pobreza aumentó de 4,4% a 37,4%; la deuda se quintuplicó, pasando de 8,2 mil millones a 45 mil millones; cerraron más de 20 mil establecimientos fabriles, entre otros datos que hasta hoy pesan en nuestro país.


















