La posibilidad de que el Gobierno nacional avanzara con el cierre de las agencias territoriales de la Secretaría de Trabajo de la Nación generó durante los últimos días una fuerte reacción sindical en todo el país. Sin embargo, en las últimas horas se conoció una novedad que modificó el escenario: tras las protestas y reclamos de los trabajadores, la iniciativa quedó suspendida de manera momentánea.
La confirmación fue realizada por el dirigente de ATE en organismos nacionales, Romeo Aguiar, quien informó que las medidas gremiales lograron frenar, al menos por ahora, el avance de la reestructuración que podía implicar el cierre de oficinas y el despido de cerca de 1.600 trabajadores. “Logramos evitar el cierre de estas delegaciones territoriales, al menos de manera momentánea”, aseguró el dirigente.
La novedad llega luego de una semana marcada por la preocupación entre trabajadores estatales y sindicatos, tras conocerse la existencia de un expediente interno que analizaba la eliminación de áreas de la Secretaría de Trabajo. El documento planteaba la posibilidad de disolver estructuras administrativas del organismo que depende del Ministerio de Capital Humano de la Nación.
De acuerdo con la información que comenzó a circular en delegaciones del país, el expediente contemplaba la eliminación de siete direcciones dentro del organismo nacional. Bajo esas estructuras funcionan actualmente 45 agencias territoriales y 693 oficinas de empleo, distribuidas en distintas provincias.
En esas dependencias se desempeñan aproximadamente 1.600 trabajadores, por lo que el posible cierre generó una rápida reacción de los gremios estatales. En Río Negro, el tema generó especial preocupación porque la medida también alcanzaba a la agencia territorial con sede en Bariloche.
Aguiar explicó que el sindicato tomó conocimiento de la iniciativa a partir de la circulación del expediente en distintas delegaciones del país. “Tomamos conocimiento desde ATE por un expediente interno que empezó a tramitarse y que comenzó a circular por todas las agencias territoriales de la Secretaría de Trabajo de Nación”, señaló.
A partir de esa información, el gremio estatal decidió declarar el estado de alerta y comenzar a organizar acciones sindicales para impedir el avance del plan. Las protestas incluyeron movilizaciones en distintos distritos y una fuerte presencia gremial en la sede central del organismo en la Ciudad de Buenos Aires.
Según indicó el dirigente sindical, esas acciones tuvieron un papel determinante en el cambio de escenario. “Esta es una buena noticia que no se da por casualidad ni por voluntad del gobierno, sino por la lucha y la reacción de todas las trabajadoras y trabajadores de las agencias territoriales”, afirmó.
Entre las movilizaciones que menciona el gremio se destacan las protestas realizadas en la ciudad de General Roca y en la sede central de la Secretaría de Trabajo en Buenos Aires, acciones que luego tuvieron réplicas en otras provincias.
No obstante, desde ATE aclararon que el freno al cierre no significa que el conflicto esté resuelto. Por el contrario, el sindicato sostiene que la medida quedó solamente en suspenso y que persiste un escenario de incertidumbre.
“Seguimos en alerta y en asamblea permanente y no descartamos medidas de fuerza en los próximos días si el gobierno decide avanzar nuevamente con esta política”, advirtió Aguiar.
El dirigente también planteó que el eventual cierre de las agencias territoriales formaría parte de un proceso más amplio de reducción del Estado nacional. Según señaló, los gremios denuncian desde hace meses una política de recortes que impacta en distintos organismos públicos.
En ese sentido, sostuvo que el sindicato interpreta la iniciativa como parte de un proceso de ajuste que apunta a reducir la presencia estatal en el interior del país. “El foco de los despidos siempre fue el interior del país porque quieren retirar al Estado del territorio”, afirmó.
Aguiar también vinculó el conflicto con el debate sobre las políticas laborales y el rol del Estado en la regulación del mercado de trabajo. Según expresó, el cierre de las agencias podría afectar la capacidad de fiscalización y control en materia laboral.
Para el dirigente sindical, detrás de cada puesto de trabajo estatal existe una política pública que impacta directamente en la comunidad. “Detrás de cada trabajador existe una política pública; si el trabajador no está, la política pública se desmantela y un derecho desaparece”, sostuvo.
Finalmente, desde ATE informaron que el conflicto continuará siendo evaluado a nivel nacional. En los próximos días se realizará un plenario federal de delegados y delegadas con representantes de distintos organismos del Estado, donde se definirá un plan de acción y eventuales medidas de fuerza que podrían replicarse en varias provincias del país.

















