La cuenta regresiva hacia una de las instancias institucionales más importantes de los próximos años ya comenzó en Bariloche. Con el vencimiento de la actual Carta Orgánica previsto para el 4 de enero de 2027, el Concejo Municipal puso en marcha una campaña de comunicación destinada a informar a la ciudadanía sobre el proceso de reforma que deberá afrontar la ciudad y que marcará el rumbo político, administrativo y social del municipio para las próximas décadas.
La iniciativa busca responder una pregunta que muchos vecinos se hacen: qué es la Carta Orgánica y cuál es su impacto en la vida cotidiana de la comunidad. A través de distintos contenidos audiovisuales y publicaciones en redes sociales, el cuerpo deliberativo procura explicar el alcance de la norma, los aspectos que podrán ser actualizados, quiénes serán los responsables de llevar adelante la revisión y qué deberán votar los ciudadanos cuando se convoque a la elección de convencionales.
Desde el Concejo Deliberante recordaron que este organismo será el encargado de aprobar la ordenanza que habilite el proceso y convoque formalmente a la elección de los representantes que tendrán la responsabilidad de analizar y debatir las modificaciones que puedan incorporarse al texto vigente.
Como parte de la estrategia de difusión, se utilizarán videos, audios, informes, redes sociales e incluso referentes de comunicación digital para acercar información a la comunidad. El objetivo es que la mayor cantidad de vecinos conozca las características de una instancia institucional que solo se produce cada veinte años.
La Carta Orgánica Municipal de San Carlos de Bariloche fue sancionada en 1986 y se convirtió en la primera de toda la Patagonia. Su redacción incorporó conceptos considerados innovadores para la época y estableció las bases del funcionamiento político, administrativo y jurídico de la ciudad.
La primera reforma se concretó en 2006 y concluyó durante los primeros días de enero de 2007. En esa oportunidad quedó establecido que el texto debía ser revisado y actualizado cada dos décadas, disposición que ahora obliga a iniciar un nuevo proceso de debate y adecuación de la normativa municipal.
Considerada la ley suprema de Bariloche, la Carta Orgánica regula los derechos y obligaciones de la comunidad, organiza los poderes del Estado local y determina las atribuciones municipales. En términos prácticos, funciona como una constitución de alcance local, en consonancia con la Constitución de Río Negro y la Constitución Nacional.
Además de definir el funcionamiento institucional, la norma aborda cuestiones vinculadas a la convivencia social, la participación ciudadana y la planificación del desarrollo de la ciudad. Entre otros aspectos, contempla la sanción de ordenanzas, la Justicia Municipal de Faltas, la Defensoría del Pueblo, el régimen electoral, el planeamiento urbano, el ambiente, el hábitat y las políticas de desarrollo humano y económico.
A veinte años de la última revisión, cada uno de sus artículos volverá a ser analizado para determinar si responde a las necesidades actuales de la comunidad. El objetivo será adaptar las disposiciones a los cambios sociales, tecnológicos y legales registrados en las últimas décadas, fortaleciendo herramientas de participación, transparencia y control institucional en un contexto marcado por transformaciones permanentes y nuevas demandas ciudadanas.

















