La situación social en Bariloche volvió a quedar en el centro de la escena tras un duro comunicado difundido por la Asamblea de trabajadores de SENAF, junto a ATE Bariloche y la CTA Autónoma Bariloche. En el documento, los trabajadores advirtieron sobre un fuerte deterioro de las condiciones de vida de las familias más vulnerables y denunciaron un presunto vaciamiento de las políticas públicas destinadas a la niñez y adolescencia en la ciudad.
“La situación social en Bariloche de familias, niños, niñas, adolescentes y la comunidad en general más vulnerable de nuestra ciudad se agrava día a día”, señalaron desde la asamblea, apuntando a la falta de trabajo, los problemas de acceso a la alimentación, la salud y la educación, además de la caída de programas sociales y preventivos. El comunicado también menciona la ausencia de asistencia para personas en situación de consumo y cuestiona la eliminación de iniciativas como ECOS Hueche.
En el escrito, las organizaciones responsabilizaron tanto al gobierno nacional como al provincial por el escenario actual. “Esto es consecuencia de la política de vaciamiento de las políticas públicas de Milei y Weretilneck en nuestra provincia e impacta directamente en la Secretaría de SENAF”, expresaron, en un pronunciamiento cargado de críticas hacia las decisiones adoptadas en materia social.
Los trabajadores también denunciaron una reducción de recursos y estructura dentro del organismo estatal en Bariloche. Según manifestaron, “los delegados/as responsables de la SENAF en Bariloche avanzan en un desguace y achique de las políticas públicas destinadas a proteger niños, niñas y adolescentes”, situación que, aseguran, provoca el desarme de equipos técnicos y la pérdida de presencia territorial en distintos sectores de la ciudad.
Otro de los puntos destacados del reclamo tiene que ver con la sobrecarga laboral que atraviesan los equipos profesionales. Desde la asamblea explicaron que anteriormente cada trabajador atendía entre “10 y 15 situaciones”, mientras que actualmente se exige intervenir en “más de 20”, una realidad que, sostienen, repercute directamente en “la calidad y frecuencia de la atención a las familias”.
La falta de recursos materiales para sostener las intervenciones sociales también fue incluida entre las denuncias. “No hay módulos hace 2 meses para las familias en intervención”, remarcaron los trabajadores, reflejando las dificultades que enfrentan diariamente para asistir a sectores atravesados por situaciones de extrema vulnerabilidad social y económica.
En paralelo, la asamblea denunció situaciones de “Persecución Sindical” dentro del sector y reclamó medidas urgentes para revertir el conflicto. Entre los principales pedidos, exigieron la “Reincorporación YA del Secretario Adjunto de ATE Bariloche”, sumando tensión al escenario gremial que atraviesa actualmente el organismo provincial.
El comunicado fue respaldado por la Comisión Directiva de ATE Seccional Bariloche y la CTA Autónoma Bariloche, que acompañaron el reclamo y exigen respuestas urgentes por parte de las autoridades provinciales. En ese contexto, los trabajadores insistieron en la necesidad de reforzar las políticas públicas destinadas a la protección de niños, niñas y adolescentes, advirtiendo que el deterioro social impacta cada vez con mayor fuerza en los sectores más vulnerables de Bariloche.

















