La problemática del vertedero municipal volvió a ocupar el centro de la agenda política local este lunes, con el inicio de la Comisión Especial de Participación Ciudadana en el Concejo Municipal de Bariloche, donde doce vecinos y vecinas expusieron diagnósticos, críticas y propuestas frente a uno de los conflictos ambientales más persistentes de la ciudad.
La jornada se desarrolló en la sala de sesiones con una importante participación comunitaria, en el marco de una instancia institucional impulsada para incorporar la voz ciudadana al debate legislativo sobre el futuro del basural, una problemática que combina impacto ambiental, sanitario y social.
Durante la apertura, se dejó en claro que el objetivo es construir insumos para la toma de decisiones políticas, en un contexto donde el proyecto impulsado por el Ejecutivo municipal había generado fuertes cuestionamientos y fue devuelto a comisión para ampliar el debate con la comunidad.
A lo largo de la tarde, los oradores —con intervenciones de entre cinco y diez minutos— coincidieron en señalar la gravedad de la situación actual del vertedero, con reiteradas menciones a su impacto ambiental, los incendios recurrentes y las condiciones en las que se desarrolla la actividad en el predio.
Uno de los ejes centrales fue la necesidad de avanzar hacia el cierre definitivo del basural a cielo abierto, planteo que reunió amplio consenso entre los expositores, quienes reclamaron una decisión política urgente para poner fin a un modelo considerado obsoleto y perjudicial para la salud pública.
En ese sentido, varias exposiciones hicieron foco en la necesidad de relocalizar el sitio de disposición final, con criterios técnicos y planificación regional, teniendo en cuenta el crecimiento urbano y la proximidad actual del vertedero a zonas habitadas.
También se planteó la urgencia de implementar políticas de reducción de residuos desde el origen, con sistemas de separación domiciliaria y estrategias de reciclaje que permitan disminuir el volumen que llega al basural, en línea con enfoques de gestión integral.
Entre las propuestas concretas, se mencionaron iniciativas como planes de “basura cero”, el desarrollo de plantas de compostaje y el fortalecimiento de los circuitos de recuperación de materiales reciclables, con inclusión de los trabajadores informales del sector.
Otro de los puntos relevantes fue la discusión sobre el rol del Estado y la falta de cumplimiento de normativas vigentes, con cuestionamientos a la ausencia de avances en políticas ya definidas en ordenanzas anteriores vinculadas a la gestión integral de residuos.
Algunos oradores también advirtieron sobre la necesidad de abordar la problemática desde una perspectiva social, contemplando la situación de las personas que subsisten del vertedero y que deberían ser incluidas en cualquier proceso de reconversión del sistema.
En paralelo, se planteó la creación de mecanismos de control y seguimiento con participación ciudadana, con el objetivo de garantizar transparencia y continuidad en las decisiones que se adopten en torno al vertedero.
La diversidad de miradas incluyó también posiciones alternativas, como propuestas orientadas a la valorización de residuos mediante su reutilización o conversión en energía, aunque estas no lograron el mismo nivel de consenso que la idea de cierre y traslado.
El debate evidenció además un diagnóstico compartido: el vertedero actual no solo está colapsado, sino que representa una problemática estructural que requiere soluciones de fondo y no medidas transitorias.
En términos políticos, la instancia marcó un punto de inflexión en el tratamiento del tema, al consolidar un espacio institucional de participación que busca legitimar las decisiones futuras con el aporte directo de la comunidad.
La jornada de este lunes fue la primera de dos previstas dentro de esta comisión especial, que reúne a un total de 24 expositores distribuidos entre ambas fechas, con el objetivo de ampliar el espectro de voces y propuestas.
Este martes continuará la segunda jornada en el mismo ámbito legislativo, con la participación de otros doce vecinos y vecinas previamente inscriptos, quienes expondrán nuevas miradas sobre el conflicto y posibles alternativas de solución.
Las conclusiones que surjan de ambas jornadas serán sistematizadas por el Concejo y formarán parte del proceso de análisis del proyecto vinculado al vertedero, en una etapa clave para definir el rumbo de una de las problemáticas más sensibles de Bariloche.

















