El referente peronista Osvaldo Nemirovsci sostuvo que la Carta Orgánica Municipal de San Carlos de Bariloche, como pacto fundacional de la autonomía institucional, política, económica y financiera del municipio, debe ser actualizada preservando esos principios y adecuándose a los profundos cambios que atravesaron la ciudad, la región y el país en las últimas dos décadas.
En ese sentido, remarcó que la revisión obligatoria prevista para enero de 2027 debe incorporar transformaciones vinculadas a las nuevas tecnologías y su impacto en las relaciones sociales, el ambiente, el trabajo, la producción, la educación, la comunicación, la participación política, la seguridad, la salud y la ecología, entre otros aspectos centrales de la vida contemporánea.
Nemirovsci advirtió además sobre la necesidad de evitar una mirada meramente administrativista de la Carta Orgánica y de fortalecer —y no restringir— los mecanismos de participación ciudadana y ejercicio democrático. Señaló que la actual normativa cuenta con 223 artículos, un número superior al de otras constituciones y cartas orgánicas del país, lo que evidencia, a su criterio, un desfasaje que debe ser revisado.
En ese marco, afirmó que 2026 debe ser un año destinado al estudio, el debate y la consulta con la población, con el objetivo de consensuar una “constitución local” más clara y ágil, capaz de servir a Bariloche durante los próximos veinte años o más.
Sobre la actualización de la CO Municipal de San Carlos de Bariloche
La Carta Orgánica de San Carlos de Bariloche, es un pacto fundacional que estableció la autonomía institucional, política, económica y financiera del municipio dentro del marco constitucional provincial.
Cada reforma que se realice debe sostener en términos generales estas validaciones ya efectuadas y colocar en valor los necesarios cambios que un mundo en permanente mutación provocan en la región, el pais, la provincia y la ciudad.
Los barilochenses, al igual que todos los argentinos vivimos en los últimos veinte años la llegada a nuestro universo cotidiano de las nuevas tecnologías que incorporaron fuertes novedades en todo lo concerniente a relaciones sociales, espacio ambiental, producción, cultura, modos laborales, comunicación, acceso a la información, comercio, esfera pública, brechas digitales, educación, política, seguridad ciudadana, institucionalidad, salud, logística y ecología entre las más importantes. Estos son los temas a ver.
Y mantener e incluso acrecentar y establecer mejores comprensiones, de todas las formas ya previstas de participación ciudadana y ejercicio democrático de los vecinos, formas éstas que siempre es conveniente ampliar y no restringir.
Evitando caer en una mirada administrativista de la Carta Orgánica, ya que eso debe dejarse para los Departamentos institucionales del ejecutivo y deliberante, y por el contrario hacerla más ágil para su interpretación y aplicación, estos son los puntos que, tomándolos en forma, general, deberá actualizar e incorporar, en la revisación obligatoria que cada veinte años debe tener la CO y que en el próximo enero de 2027 tiene su fecha de convocatoria a la Convención Municipal Constituyente actualizadora correspondiente.
Se puede organizar una COM con claras directrices generales y evitar la tentación de reseñar la “vida toda” en una manda constitucional.
Nuestra COM tiene 223 artículos. La Constitución nacional 129. La Carga orgánica cordobesa 158. La Constitución de la Ciudad de Buenos Aires tiene 140.
Estamos con cierto desfasaje.
Por eso 2026 es el tiempo propicio para estudiar, investigar, acordar, consultar con la población y resolver las formas en que podamos contar con una “constitución local” que sirva para los próximos veinte años, o más.
Licenciado Osvaldo Mario Nemirovsci
Rio Negro – Patagonia argentina

