Personal del Cuerpo de Operaciones Especiales y Rescate (COER) realizó un procedimiento preventivo en el centro de Bariloche que terminó con el secuestro de 88 gramos de marihuana, tres teléfonos celulares y un vehículo. La intervención se inició luego de que los efectivos advirtieran una situación que consideraron sospechosa, vinculada con un presunto intercambio de elementos entre personas que se encontraban junto a un automóvil.
El operativo tuvo lugar en inmediaciones de las calles Moreno, Urquiza e Independencia, donde el personal policial desarrollaba tareas de prevención. En ese contexto, los efectivos observaron a tres hombres junto a un Chevrolet Corsa de color gris y detectaron una conducta que, según indicaron, resultaba compatible con un posible “pasamanos”, por lo que procedieron a identificar a las personas involucradas.
Tras la identificación, los efectivos realizaron un palpeo preventivo y, a partir de los elementos encontrados, dieron intervención a la Comisaría 2° y a la Fiscalía Federal. El fiscal Gustavo Revora autorizó posteriormente la requisa de los tres hombres y del interior del vehículo, de acuerdo con las condiciones previstas por el procedimiento judicial y bajo las correspondientes medidas de resguardo.
Durante la requisa fueron encontrados distintos recipientes y una bolsa que contenía una sustancia vegetal, además de una pipa, un picador y papel destinado al armado de cigarrillos. Ante estos hallazgos intervino personal especializado del área de Toxicomanía, que realizó las pruebas orientativas correspondientes sobre la sustancia encontrada.
Los análisis preliminares realizados por Toxicomanía arrojaron resultado positivo para cannabis. En total, el procedimiento permitió secuestrar 88 gramos de marihuana, distribuidos en tres envoltorios, además de tres teléfonos celulares y el Chevrolet Corsa en el que se encontraban los hombres al momento de la intervención.
Intervención de la Justicia Federal
Los elementos secuestrados quedaron a disposición de la Justicia Federal, que deberá determinar el alcance de la investigación y establecer las medidas que correspondan. La actuación judicial se originó a partir de la sospecha de una posible maniobra de comercialización, aunque serán las autoridades competentes las encargadas de establecer si existió un delito y las eventuales responsabilidades individuales.
El procedimiento permitió activar el protocolo correspondiente y avanzar con la participación de las áreas policiales y judiciales especializadas. La intervención se encuadra en las tareas preventivas que desarrolla la Policía de Río Negro en distintos puntos de la provincia para detectar situaciones que puedan estar vinculadas con posibles delitos y poner los elementos obtenidos a disposición de la Justicia.
Desde la Provincia señalaron que estas acciones forman parte del esquema de prevención impulsado a través de Río Negro Seguridad Inteligente, que articula el trabajo del personal policial, sistemas tecnológicos y distintas áreas operativas. El objetivo, según se indicó, es fortalecer la capacidad de respuesta ante situaciones sospechosas y garantizar que cada procedimiento quede bajo intervención de las autoridades judiciales correspondientes.