El Ministerio Público Fiscal formuló cargos contra un hombre acusado de agredir a un conductor, dispararle en una pierna y robarle el automóvil en el que ambos circulaban por Bariloche. El hecho ocurrió el viernes, alrededor de las 18:30, en la intersección de avenida Circunvalación y calle Habana. Tras la audiencia de formulación de cargos, el juez de Garantías Ricardo Calcagno dispuso que el imputado permanezca bajo prisión preventiva hasta el 27 de febrero de 2027, mientras avanza la investigación penal.
Según la acusación presentada por la fiscal Daniela Ortiz Celoria, el imputado viajaba en el asiento del acompañante de un Ford Focus blanco conducido por la víctima. De acuerdo con la teoría fiscal, al llegar a la mencionada intersección, el hombre habría golpeado al conductor en la cabeza utilizando la culata de un revólver, luego le habría efectuado un disparo en el muslo derecho y finalmente lo habría arrojado fuera del vehículo.
Antes de escapar con el automóvil, siempre según la acusación, el agresor habría amenazado a la víctima para evitar que realizara la denuncia. El conductor tuvo que recibir asistencia médica por un corte en el cuero cabelludo que requirió sutura y por la herida provocada por el arma de fuego. Los informes médicos incorporados a la investigación señalaron que el proyectil produjo un orificio de entrada y otro de salida en la pierna.
La detención y las pruebas incorporadas
Pocas horas después del ataque, efectivos policiales localizaron y detuvieron al sospechoso en la rotonda de acceso al Aeropuerto de Bariloche. Durante el procedimiento también fue recuperado el Ford Focus sustraído. La investigación cuenta, entre otros elementos, con informes elaborados por el Gabinete de Criminalística, certificados médicos policiales y actuaciones realizadas por personal de la Brigada de Investigaciones.
La Fiscalía encuadró provisoriamente el hecho como robo calificado por el uso de un arma de fuego cuya aptitud para producir disparos fue acreditada, en carácter de autor, conforme a los artículos 45 y 166, inciso 2, del Código Penal. Se trata de una calificación legal provisoria correspondiente a esta etapa del proceso y que podrá ser revisada durante el avance de la investigación.
Al fundamentar el pedido de prisión preventiva, la fiscal Ortiz Celoria planteó la existencia de riesgo procesal por un posible entorpecimiento de la investigación y señaló la necesidad de resguardar la integridad de la víctima. También sostuvo que existen sospechas sobre la eventual participación de otras personas en el hecho, argumentos por los cuales solicitó que la medida cautelar se extendiera hasta febrero de 2027.
La defensa particular que asistió técnicamente al imputado no objetó la formulación de cargos, aunque cuestionó el plazo solicitado para la prisión preventiva. Como alternativa, propuso que la medida se extendiera hasta noviembre, con posibilidad de una revisión posterior. De este modo, el planteo de la defensa se concentró en la duración de la cautelar y no en impedir la apertura de la investigación penal.
Luego de escuchar a las partes, el juez de Garantías Ricardo Calcagno tuvo por formulados los cargos y habilitó la etapa penal preparatoria por un plazo de cuatro meses. Además, hizo lugar al pedido de la Fiscalía y dispuso la prisión preventiva del imputado hasta el 27 de febrero de 2027, mientras continúan las medidas destinadas a esclarecer el hecho y determinar la eventual responsabilidad penal.