Desde este domingo a la medianoche, YPF implementó un aumento promedio del 2,5 % en los precios de sus combustibles en todo el país. La medida se enmarca en su nueva política de precios dinámicos, que busca adaptar las tarifas a las variaciones del mercado, especialmente al valor del crudo internacional, una de las principales variables que impactan en los costos de producción.
El incremento se suma al ajuste aplicado a comienzos de julio y se estima que el litro de nafta súper ronda ahora los $1.259, mientras que la versión premium supera los $1.490 en algunas regiones. Este esquema flexible le permite a la petrolera estatal seguir de cerca la evolución de la oferta y la demanda, realizando microajustes según franjas horarias, zonas geográficas y comportamiento de consumo.
El nuevo enfoque de comercialización está respaldado por el Centro de Monitoreo en Tiempo Real (RTIC), recientemente inaugurado por YPF. Ubicado en Puerto Madero, este centro tecnológico centraliza el seguimiento de toda su cadena de valor, desde las refinerías hasta los surtidores, incluyendo más de 1.600 estaciones de servicio y 1.000 tiendas Full distribuidas en todo el país.
Gracias a este sistema, la empresa puede tomar decisiones en tiempo real con base en millones de datos procesados diariamente. El RTIC cuenta con un videowall de 32 pantallas, analiza transacciones de más de un millón de usuarios por día y permite anticipar tendencias de consumo, controlar inventarios y coordinar la logística de distribución de forma más eficiente.
En paralelo, YPF comenzó a implementar sistemas de autodespacho en estaciones de servicio seleccionadas, con descuentos de hasta un 5 % en horarios nocturnos para quienes utilicen la aplicación oficial. Estos pilotos ya funcionan en ciudades como Buenos Aires, Rosario y Mendoza, y la empresa proyecta extender esta modalidad al 50 % de su red en los próximos meses.
Con el nuevo modelo de micropricing, YPF busca dejar atrás los aumentos mensuales estandarizados y migrar hacia una política de precios más precisa y segmentada. Esta dinámica, inédita en la industria energética argentina, apunta a mejorar la competitividad de la compañía, fortalecer su posición en el mercado y brindar mayor previsibilidad al consumidor.
Además del monitoreo comercial, el RTIC integra herramientas de inteligencia artificial para predecir la demanda y gestionar recursos con mayor eficacia. También monitorea la experiencia del cliente en redes sociales y canales digitales, con el objetivo de detectar y resolver problemas en tiempo real, reforzando la calidad del servicio en cada punto de venta.
La implementación de esta infraestructura tecnológica representa una inversión estratégica para YPF. En un contexto de desaceleración inflacionaria y caída del consumo, la petrolera nacional busca combinar eficiencia operativa, innovación y sensibilidad comercial para adaptarse a los nuevos desafíos del mercado energético.

















