Este lunes 17 de agosto, a las 16, se realizará en Casa Macacha, ubicada en Pasaje Gutiérrez 890 de Bariloche, una jornada que incluirá la proyección de “Nuestra Tierra”, documental dirigido por Lucrecia Martel, y una posterior charla-debate con referentes sociales y de comunidades Mapuche. La actividad estará centrada en las disputas territoriales, el acceso a la tierra y las consecuencias de los cambios propuestos en el proyecto denominado Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
La película es el resultado de catorce años de investigación y trabajo colectivo y reconstruye la historia de Javier Chocobar, referente de la Comunidad Indígena Chuschagasta, quien fue asesinado el 12 de octubre de 2009 durante un conflicto territorial. A partir de ese hecho, la producción aborda la lucha de la comunidad por justicia y recupera una problemática vinculada con la disputa por la tierra y los derechos territoriales de los pueblos indígenas.
La actividad plantea utilizar el documental como punto de partida para analizar conflictos territoriales que, según sus organizadores, tienen una raíz histórica que se remonta al período colonial. En ese marco, la proyección será seguida por un intercambio con integrantes de organizaciones sociales y comunidades Mapuche, quienes abordarán la situación actual y los debates relacionados con la legislación sobre propiedad privada.
Uno de los ejes de la convocatoria estará relacionado con la denominada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Según señalaron los organizadores, la movilización y participación de distintas organizaciones permitió que el Senado eliminara del proyecto artículos vinculados con una mayor extranjerización de las tierras y con la venta de territorios afectados por incendios.
Desde la organización de la jornada consideraron que ese resultado constituye un antecedente sobre la capacidad de movilización social para intervenir en el debate legislativo. “Fue una demostración concreta de que cuando la sociedad se organiza, puede frenar avances que afectan nuestros territorios y nuestra soberanía”, expresaron al convocar a la actividad.
Sin embargo, plantearon que la discusión sobre el proyecto legislativo continúa. En ese sentido, sostienen que el texto aprobado por el Senado mantiene modificaciones que podrían afectar especialmente a sectores considerados vulnerables en materia de acceso a la tierra y la vivienda, entre ellos pueblos originarios, campesinos, pobladores rurales, familias de barrios populares e inquilinos.
La convocatoria también propone analizar los alcances del denominado “desalojo exprés”. Según explicaron sus organizadores, el texto aprobado por el Senado contempla modificaciones sobre procedimientos correspondientes al ámbito de la Justicia Nacional y Federal, pero no implica automáticamente que las provincias deban modificar sus propios códigos procesales.
Los organizadores remarcaron, no obstante, que esa diferencia no elimina el impacto político del debate. Según plantearon, las modificaciones podrían abrir discusiones posteriores en las legislaturas provinciales, por lo que consideraron necesario realizar un seguimiento de la evolución de la iniciativa y sus eventuales consecuencias en cada jurisdicción.
En ese contexto, la proyección de “Nuestra Tierra” será presentada como una instancia para vincular una historia de conflicto territorial ocurrida en Tucumán con las discusiones actuales. “La historia de Chuschagasta nos recuerda que los conflictos territoriales no comenzaron ayer”, señalaron desde la organización, al remarcar que detrás de las disputas por la tierra existen historias familiares, comunitarias y vinculadas con la memoria y los derechos.
La actividad tendrá lugar este lunes 17 de agosto a las 16 en Casa Macacha, Pasaje Gutiérrez 890. La convocatoria invita a participar de la proyección y del posterior debate, con el propósito de generar un espacio de intercambio sobre los derechos territoriales, el acceso a la tierra y las iniciativas legislativas que actualmente forman parte de la discusión pública. La jornada se desarrollará bajo las consignas “Nuestra tierra no se vende”, “Los territorios se defienden” y “La organización es nuestra fuerza”.